Enrique Bostelmann

Nace en Guadalajara, Jalisco en marzo de 1939. En 1957 recibe una beca para estudiar fotografía durante tres años en la Bayerische Staatslehranstalt der Photographie en Munich, Alemania Federal. En 1961 se inicia como fotógrafo profesional y más tarde imparte clases en el Instituto Paúl Coremans en México D.F. De 1983 a 1986 ocupa el puesto de Vicepresidente del Consejo Mexicano de Fotografía. A través del tiempo ha sido Juez y Conferencista en diferentes eventos: Bienal de Artes Gráficas y Bienal de Fotografía del Instituto Nacional de Bellas Artes, México, Instituto de Bellas Artes, Caracas, Venezuela; Premio Kinsa en Rochester, E.U.A. Premio Geomundo, México D.F. Premio Casa de las Américas en la Habana, Cuba, Universiada, México D.F. entre varios más

vía Enrique Bostelmann | enriquebostelmann.com.

Durante más de cuatro décadas de producción, Enrique Bostelmann usó la fotografía como soporte y vía para explorar diferentes rutas creativas y hacer imágenes que trascendieron los límites de aquel medio. Esta exhibición revisa la trayectoria del fotógrafo y la versatilidad de su obra.

La fotografía de Bostelmann refleja relaciones singulares entre realidad y ficción, entre registro e invención, las cuales se presentarán aquí en dos grandes ejes temáticos, complementados por uno más pequeño de carácter documental. En el primer núcleo, titulado Paisaje del hombre, se incluyó un grupo diverso de imágenes en donde el autor retrató la presencia humana en el entorno, o visto de otro modo, el espacio transformado por la actividad del hombre. El segundo eje, denominado La ola es agua y también escultura, presenta algunas de las obras más innovadoras de Bostelmann, en las que reflexionó sobre las posibilidades expresivas de la fotografía y sus vínculos con otras artes. El último núcleo, llamado El despliegue de la imagen, reúne material industrial y publicitario que el fotógrafo realizó por encargo, en el que destaca la conformación de circuitos visuales a partir de una imagen en varios impresos.

En su defensa de un uso libre e interdisciplinar de la fotografía Bostelmann se preguntaba: “¿Por qué limitar las técnicas de expresión?… ¿Por qué no romper las barreras y usar foto-pintura, foto-escultura, foto cinética? No hay que encerrarse en la llamada forma honesta. Lo honesto está en el punto del que se parte… Finalmente, cada fotografía crea su propia realidad.”

El absoluto dominio que Bostelmann tenía de la técnica permitió que, en su obra, la fotografía fuera siempre un lugar para la experimentación, la reflexión, la generación de ideas y formas, un sitio de replanteamiento y transformación constante, un espacio inagotable.

Eugenia Macías, Elva Peniche

Enrique Bostelmann, Experimento lumínico 1975,Enrique Bostelmann, Experimento lumínico I, ca. 1975

http://enriquebostelmann.com/